|

Por: Phill Shook
Traducción: Staff de Pesca con Mosca.Com
Sabíamos
que debíamos de mantener nuestra mirada fija
en los teasers sin anzuelo que eran arrastrados por
la espumosa estela azul cobalto del “Baja Dream”.
En cualquier momento una escuela de marlin rayado
podría aparecer golpeando nuestras carnadas.
Este era nuestro cuarto día
pescando en el Ridge o la Cordillera. Afuera de la
Bahía Magdalena, en Baja California, México.
Lo habíamos visto ocurrir una y otra vez. Pero
incluso con una picada caliente de marlin siguiendo
nuestra estela desde el amanecer hasta el atardecer,
debíamos de ser diligentes para mantenernos
concentrados en los teasers. Estábamos levantando
entre sesenta y cien marlins por día tras el
bote, pero la increíble acción de la
pesca de picudos era tan solo una parte del espectáculo
general. |
 |
|
Cada día, escuelas de delfines y grupos de leones
marinos californianos rompían la superficie a nuestro
alrededor. Las ballenas piloto mostraban su presencia con
grandes torres de agua. Ocasionalmente una enorme ballena
gris surgía junto al bote mostrando un ligero brillo
azul, para deslizarse bajo la superficie. Hacía cualquier
horizonte, parvadas de aves fragata volaban en cerrados
círculos juntándose al llegar al agua. Debajo
de estos, podíamos observar la espuma ocasionada
por los picos de los marlins golpeando las macarelas de
lomo verde que se aglutinaban en escuelas como una bola
compacta.
 |
Nuestro
plan era que seis pescadores nos encontraríamos
en Cabo San Lucas, dormiríamos ahí,
y a la mañana siguiente abordaríamos
el barco de pesca anclado en el puerto para navegar
hacía arriba por la costa del Pacífico
de Baja. Habíamos programado nuestra visita
a finales de octubre con la llegada de la luna nueva,
que en el Pacífico significa un mar de calma.
Así hayan sido nuestros planes o nuestra suerte
ciega, disfrutamos de cielos azules, de vientos ligeros
y de un mar en calma durante todo el viaje.
Tres de nosotros veníamos armados con equipo
de mosca. Intercambiaríamos turnos con los
otros tres, que se sentían mucho más
cómodos utilizando el buen arsenal de cañas
Penn International 30 y 50 del yate.
Cabo San Lucas ofrece una abrumadora riqueza pesquera
para el mosquero de agua salada. Un ejemplo de todo
esto, es que mientras esperábamos la llegada
del resto de nuestro grupo; Stan Lushinsky, un veterano
pescador de agua azul y yo, contratamos al Capitán
de una panga para unas cuantas horas de pesca con
mosca con equipo ligero. Una corta distancia afuera
del puerto y ya nos encontrábamos lanzándole
a peces gallo, júreles (Jacks), atunes y bonitos
a lo largo del frente de playa y de las rocas del
Cabo. |
|
El “Baja Dream” es un yate de pesca deportiva
de 57 pies, diseñado para estos “Grupos de
seis” pescadores en viajes charter de largo alcance.
Que viajan 150 millas o más por la costa del Pacífico
de Baja para pescar el Ridge; una serie de bancos bajo el
mar como una Cordillera, afuera de Bahía Magdalena.
Estos bancos atraen enormes concentraciones de pequeños
peces, que a su vez atraen a los picudos, atunes, wahoo
y dorado (Mahi-mahi).
Adicionalmente al enorme espacio en la popa, el “Baja
Dream” ofrece habitaciones confortables, dos camas,
agua caliente, una moderna galera y un espacioso salón.
Impulsado por el poder de sus dos motores Caterpillar, el
yate puede navegar a 15 nudos y puede realizar todas las
paradas y arranques necesarios para cuando la acción
se calienta tras los teasers. Los 16 pies de manga proporcionan
a los pescadores 13 pies de amplio espacio para maniobrar
dentro del área de pesca, un amplio espacio para
dos lanzadores de mosca que estuvieran en la popa esperando
al próximo marlin. En más de una ocasión
teníamos peces surgiendo tras ambos teasers, manteniendo
a los pescadores, marineros y al Capitán completamente
ocupados.
 |
La
batalla con mi primer marlin, que estimamos en cerca
de 100 libras de peso, no fue tan desquiciante como
pensé que seria. Manteniendo la caña
en un ángulo bajo, pude mantener una sólida
presión sobre el pez y recobrar línea
cuando el mismo no se encontraba en el aire o corría.
También para mi sorpresa, no tuve ningún
problema para controlar al pez o para hacerlo “Caminar”
al costado del bote en movimiento en la última
etapa de la pelea. La batalla en total duro cerca
de veinte minutos.
Un corto tiempo después de que mi pez fue
liberado, regresamos los teasers al agua, Wickham
y Lushinsky tuvieron dos marlins al mismo tiempo.
Lushinsky un pescador de mano izquierda, pidió
que el motor del bote fuera puesto en neutral y efectuó
su lance desde la esquina de estribor. “Vi a
los dos marlins dirigirse al mismo tiempo hacía
los teasers” dijo. “Después de
que grite neutral y que efectué mi lance, vi
que la mosca nadaba en la estela, el marlin se dio
la vuelta y la mordió”. |
Dorado
con mosca |
El pez de Wickham eventualmente se soltó, pero Lushinsky
utilizando la misma caña, carrete y leader que utilice
yo con mi marlin, tuvo su pez –Otro de 100 libras,
junto al bote en menos de veinte minutos, para así
poder liberarlo. Nuestro último día de pesca
en el banco “Potato” se inició con un
día soleado, con una ligera marejada y una suave
brisa marina. Mientras las aves de fragata empezaban a reagruparse
sobre nosotros, estábamos tan emocionados como aquella
primera mañana. Cada día los marlins parecían
ser más y cada vez eran mucho más agresivos.
Wickham, un ejecutivo de Akron, Ohio que anteriormente había
pescado pez vela del Pacífico con mosca, atrapo su
primer marlin en el último día de pesca. Tuvimos
tantos peces tras nuestros teasers ese día, que hasta
los pescadores convencionales tomaron un turno con la caña
de mosca. Mientras que todos los marlins rayados realizaron
los múltiples saltos y las potentes corridas por
las cuales son conocidos, todos estos se mantuvieron cerca
de la superficie y nunca sacaron más de 150 yardas
de línea.
Nuestra
tripulación se dio cuenta de que los tres marlins
que pescamos con equipo de mosca, fueron dominados
en veinte minutos, mientras que otros peces de tamaño
similar pescados con equipo convencional tomaron entre
treinta minutos a una hora para poder llevarlos al
bote. Existen también numerosas oportunidades
en estos viajes para poder lanzarle al dorado, atún
de cola amarilla y wahoo.
Bill Hayes, un veterano pescador con mosca de agua
azul de Pensilvana que tiene varios records IGFA de
atún de cola amarilla. Ha sido anfitrión
de varios grupos de mosqueros a bordo del “Baja
Dream”. El otoño después de que
la picada de marlin empezó a enfriarse, él
y su grupo aplicaron varios métodos para atrapar
numerosos atunes de cola amarilla y dorado. Estuvieron
buscando a las parvadas de aves alimentándose,
y entonces descubrían a los atunes cola amarilla
persiguiendo peces menores bajo las escuelas de delfines.
“Cada vez que deteníamos el bote enfrente
de los delfines y lanzábamos las moscas al
agua, enganchábamos” dijo. |
|
|
Los teasers sin anzuelo atraían regularmente la
atención de dorado de 20 y de 30 libras de peso,
dijo Hayes. “Tenemos los señuelos atrás
en la estela de la segunda ola y podías ver a estos
dorados toro (Machos) a 100 yardas de distancia marchando
hacía estos”. Él dijo que en cualquier
momento que ellos desearan pescarlos con mosca, lanzarían
el señuelo con plumas y un anzuelo para enganchar
un dorado, lanzaban algo de carnada al agua y entonces podían
empezar a lanzar sus moscas desde un bote a la deriva. Otra
manera de pescar el atún de cola amarilla y el dorado,
es engodarlos o cebarlos con trozos de macarela de lomo
verde. Anclados por la noche en el banco “Potato”
al romper el alba en nuestra última mañana,
pescamos 9 dorados que se habían agrupado alrededor
del bote durante la noche. Todos estos tendrían entre
15 y 20 libras de peso. Mientras que los pescadores de equipo
convencional alcanzaron la destacada cantidad de treinta
y cinco marlins rayados durante el viaje. Los mosqueros
también tuvieron resultados notables, enganchando
cerca de una docena de marlins y pescando y liberando tres.
De acuerdo a nuestro Capitán y tripulación,
los tres marlins rayados que llevamos al bote, fueron los
primeros marlins en ser pescados con mosca a bordo del “Baja
Dream”.
Lo que experimentamos en el viaje de largo alcance, nos
convenció de que con la calidad del equipo de mosca
existente actualmente, y con las técnicas apropiadas,
los mosqueros con un nivel promedio de destreza pueden realizar
un marlin con mosca. Un hecho que hubiera sonado como una
fantasía hasta hace una década. El pescar
picudos con mosca es un deporte de equipo, y el contar con
un experimentado Capitán y una tripulación
como la que nosotros tuvimos, es una parte esencial de la
formula. Manejar, remover la mosca y liberar un marlin rayado
de 100 ó más libras de peso a un costado del
bote, es difícil y riesgoso, y es mucho mejor dejarlo
a los veteranos de agua azul. Para aquellos pescadores con
mosca de agua salada en busca de la última experiencia
de agua azul, una aventura de largo alcance para un “Grupo
de seis” es difícil de igualar. La experiencia
abordo es una parte importante de la diversión y
el tiempo dedicado a la pesca es maximizado en estos viajes.
El costo por persona no es mucho mayor al requerido por
muchos campamentos de pesca de macabi (Bonefish) en el Caribe.
“El grupo de seis es la manera de hacerlo” dijo
Hayes. “Yo voy a pescar hasta que mis brazos se desprendan,
y al llegar al punto en el que has atrapado tantos peces,
que dejas pasar tu turno y entonces vas a comer"
|