Viernes11/21/2008

 

 


Por: Staff de Pesca con Mosca. Com

En la pesca con mosca en el mar y específicamente en los flats, todo se mueve más rápido y el pescador debe de ajustarse a este ritmo de pesca. Lo más importante en el lanzado es ser exacto y ser rápido al entregar la mosca al pez. Sin embargo, en los flats casi toda la pesca es visual, y como hemos dicho antes en esta columna lo que no se puede ver difícilmente se puede pescar. El Sistema del Reloj (consultar el Volumen #4 de Pesca Con Mosca.Com) es esencial y de mucha ayuda para pescar en las aguas bajas de los flats...¿Pero cómo podemos leer las aguas? para descubrir así a nuestros adversarios que parecen producto del mimetismo mismo.

Hay dos formas de buscar a los peces en los flats:

  • En la superficie.
  • Bajo la superficie.
La primera opción, sobre la superficie, suele ser la más sencilla y la más útil cuando el reflejo del sol nos impide penetrar con la visión en el agua. Generalmente muy temprano por la mañana o en las tardes. Aquí debemos de enfocarnos en buscar cualquier anomalía en la superficie. Un brillo como el de una navaja de rasurar contra el sol puede descubrir la aleta de un macabi (bonefish) o el lomo de un sábalo. Una aleta negra cortando la superficie puede enseñarnos una palometa (permit) estacionada. Y cualquier movimiento de agua o “aguaje” puede descubrir un objetivo potencial para nuestra mosca. Foto: Nassim Joaquín

Dentro de esta primera opción existe el “agua nerviosa” que no es otra cosa que un movimiento de agua en forma de “V” en la superficie, causado por la aleta de uno o más peces...con el tiempo los pescadores más experimentados pueden incluso reconocer si este movimiento de agua anuncia un macabi, una palometa, sábalo o incluso a las engañosas lisas.

Consideren que el “aguaje” o el “agua nerviosa” de una palometa o de un sábalo suele ser mucho más alto y pronunciado que el de un macabi, pero el poder reconocer esto, solo se logra con los años de constante pesca en el mar. Una última consideración e este tipo de situaciones, nunca lancen encima del movimiento de agua en “V” que viene directamente hacía Uds. recuerden que deben de hacer su lance no sobre la “V” que es la aleta misma del pez, sino a unos cuantos metros delante de este, anticipándolo y evitando golpearlo y asustarlo.

En cuanto a la segunda opción, bajo la superficie, esta suele ser la de mayor dificultad al pescador, ya que peces como el macabi y la palometa suelen escabullirse y mimetizarse con el fondo marino. Primeramente lentes polarizados y una gorra o sombrero son esenciales, sin ellos estamos perdidos. En este caso nuestra visión debe olvidarse de buscar en la superficie y concentrarse en el fondo de esta, es como mirar la vitrina de una tienda, si queremos podemos ver nuestro reflejo en el cristal, pero si nos enfocamos al interior, nuestra visión puede penetrar y observar lo que hay en el interior de la misma. Aquí debemos de enfocarnos en el fondo. Buscar cualquier cosa que nos parezca “irregular” y lanzarle, o preguntar al guía de pesca si se trata de un pez, de una piedra o tronco en el fondo.

Es correcto el buscar algún punto oscuro, un ojo, una aleta o algo distinto al fondo... con el macabi, lo que usualmente descubrimos es la sombra del mismo y esto ayuda a descubrir al pez. Fijen la visión en un punto y traten de considerar si este se mueve o no, aunque a veces los peces están estacionados, el movimiento puede confirmar o negar un descubrimiento. Revisen constantemente el fondo marino y hagan que la visión penetre a este, cotejen con su guía un punto y hablen con el -en voz baja, para confirmar si se trata de un pez.

Existen también esos raros casos en que descubrimos a un pez con parte de su cuerpo en la superficie y también podemos apreciar su silueta por debajo de esta. Es una mezcla de ambas situaciones, no es muy usual, y esto requiere de cautela extrema al abordar al pez, ya que el sol debe de estar en alto y si nosotros lo podemos ver claramente bajo el agua es muy probable que el también pueda vernos... un leader largo y una presentación delicada son esenciales en esta situación. Pues por las condiciones, el pez estará en máximo estado de alerta.

Por ultimo, no dejen de lanzar –y tómenlo muy en serio, a algo que consideran que es un pez, aunque tengan fuertes dudas sobre este. Decenas de veces han acontecido casos en los que una piedra o un alga se convierte en pez, “milagrosamente”. Esta es la anécdota de un conocido pescador mexicano en la Isla de Cozumel, Q.Roo, que vivió: El caso del tronco que se convirtió en róbalo (snook).

“Era un día de poca actividad y yo tenia poco de haber empezado a pescar con mosca, de ahí que aprovechaba a lanzar cada vez que podía, a manera de practicar.... mi guía me palanqueaba a bordo de su embarcación y buscábamos algún sábalo o róbalo que pescar. Sin mayor interés que el aburrimiento del día, yo lanzaba y practicaba mis roll cast, back cast y forward cast.... a una buena distancia del bote divise un tronco en el lecho marino, y decidí tomarlo como blanco para medir la distancia de mis lances mientras el guía palanqueaba despreocupado enfrente de este... un lance y la mosca cayo mal, otro también... me dije, voy a actuar como si fuera un pez estacionado y le lanzo justo enfrente de su boca.... así lo hice y apunte hacía el tronco...en esta ocasión mi lance fue perfecto... moví la mosca para volver a lanzar y como por arte de magia el tronco se transformo en el róbalo más grande que he visto, abrió la boca y engullo mi ¡mosca! La captura tuvo un final feliz y lo realizamos.... el róbalo más grande que he pescado ¡en mi vida!...al final mi guía de pesca me pregunto... ¿Cómo es que lo viste? yo pensé que era un tronco. Bueno, pues tengo que admitir que yo también”.

 


 

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