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Por: Daniel Beilinson
Holbox
es una isla situada a unos 160 kilómetros de
Cancún en dirección a Mérida
(norte). El acceso no es nada complicado pues la carretera
es de asfalto y en buen estado y el tiempo de viaje
es de un par de horas y media. El paisaje que se ve
durante el viaje es selvático y se cruzan algunas
localidades pequeñas con mayoría de
población descendiente de los mayas. Es muy
curioso ver a las bicicletas de tres ruedas que funcionan
como "tricitaxis" en esas poblaciones. Una
vez que se llega al puerto de Chiquilá hay
que cruzar a la isla de Holbox, se puede uno tomar
la barca que cruza con horarios prefijados a un costo
de $3.50US por pasajero, compartiendo el viaje con
viajeros locales, o bien contratar una panga con motor
fuera de borda a un precio mayor (unos $25.00US).
El cruce es relativamente rápido, dura una
media hora, y si uno viene de la zona del Caribe,
llama la atención el color del agua que es
verde como en el Golfo de México. |
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Holbox es una isla muy pintoresca y natural, su actividad
principal es la pesca comercial, y desde hace relativamente
poco tiempo el turismo (ecológico). La isla tiene
poco más de 1.000 habitantes, esta casi toda deshabitada,
su costa norte tiene playas muy agradables de arena blanca
y aguas cristalinas y en algunas zonas con manglares, y
su costa sur esta cubierta de manglares, aguas poco profundas
y bajíos de arena y fango, vegetación acuática
y con una impresionante variedad y cantidad de pájaros.
Por tratarse de una zona donde se mezclan las aguas del
caribe con las del Golfo de México, la vida marina
es muy rica y variada. Otra característica de la
isla es que no hay vehículos grandes, solo se movilizan
en carritos de golf, pequeñas motos y bicicletas
(también con los tricitaxis) que transitan por las
calles de arena del poblado. Mi viaje de pesca estaba organizado
de antemano y mi contacto y guía de pesca, cuyo nombre
es "Ruso" Alejandro Vega, me estaba esperando
en el muelle el jueves 9 de enero pasado (2003). Como ya
nos conocíamos por fotos y por haber hablado por
teléfono, fue fácil que nos reconociéramos.
El "Ruso" me llevo con todo mi equipaje de mano
(bolso con cañas, bolso con equipos de pesca y mochila)
en su pequeña moto hasta su casa donde, entre sus
hijas que estudiaban y su señora esposa que preparaba
la cena, programamos nuestras salidas de pesca. Luego de
cenar un delicioso róbalo (snook) preparado por el
"Ruso", y habernos contado numerosas anécdotas,
me llevo a mi pequeña cabaña para dormir.
Los tres días de pesca (10,11 y 12) fueron muy diferentes
por el tipo de pesca y las condiciones climáticas.
El Primer Día: Encuentro con el
Permit (Palometa)
El día 10 salimos muy temprano (4:30 AM) siendo
aun de noche porque no soplaba nada de viento (cosa bastante
rara). La idea de "Ruso" era llegar a unos bajos
que quedaban pasando Cabo Catoche a una hora y media de
navegación, para ver si aun estaban los permit (Palometas)
que hacía algunos días él y un amigo
pescador habían visto en "escuelas" (grupo
numeroso de peces de una misma especie). Como dije, salimos
de noche y navegábamos bajo un manto de estrellas
espectacular.
De tanto en tanto el "Ruso" prendía su
linterna para ver si no había alguna red de pescadores
(legales o furtivos) con la que pudiésemos enredarnos.
Cuando encendió por primera vez la linterna me quede
estupefacto al ver miles de peces de entre 30 y 40 cm ¡saltando
fuera del agua! El "Ruso" me contó que
eran "Ballyhoo" que es el pez que se usa para
la pesca de altura y que saltan porque son atraídos
por la luz. Una vez repuesto de la sorpresa, cada vez que
el "Ruso" encendía la linterna yo miraba
ese espectáculo de cientos o miles de peces saltando.
A medida que avanzábamos se comenzaba a ver mejor
la costa, hasta que comenzó a aclarar (ya era poco
más de las 6:00 AM) y el "Ruso" llego a
un sitio protegido, y el mar estaba planchado. Prepare mi
equipo de pesca que consistía en uno para permit
y otro para bonefish (Macabi). El equipo para permit era
una caña Powell de grafito 3 en cuatro tramos, un
reel modelo Billy Pate "Bonefish" antireverse
de Ted Jurascik con 250 yardas de backing de 30 libras y
línea de flote para saltwater (agua salada), con
un leader de 10 pies y tippet de 12 libras de resistencia
(fluorocarbono). La mosca la eligió el "Ruso"
de entre mis más de 50 que llevo conmigo para permit,
y fue un cangrejo marrón con patas largas, atado
en anzuelo nº 6, mosca bastante pequeña que
la uso habitualmente para pescar bonefish.

Daniel Beilinson liberando
una palometa de 21 lbs
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A
las 7:00 AM ya estábamos pescando, el "Ruso"
palanqueaba lentamente la embarcación en busca
de alguna señal de permit o de bonefish, aunque
me aclaro que en esa zona era bastante difícil
ver bones porque la pesca comercial furtiva y la inacción
de las autoridades habían colaborado para liquidar
esa especie. A eso de las 8:00 AM, luego de recorrer
la zona sin ver nada, nos pareció que unas
colas de palometa (Permit) se estaban asomando a unos
100 metros nuestros. Lentamente y sin hacer ruido,
el "Ruso" fue palanqueando hasta que nos
acercamos a distancia de tiro, para ese entonces comenzamos
a ver otras escuelas de palometas que estaban más
adelante, a nuestra izquierda y derecha muy tranquilas
comiendo y nadando en círculos. Cuando "Ruso"
colocó la embarcación adecuadamente
para que pudiese castear, lo hice con un tiro que
quedó corto. |
Intenté de nuevo e igualmente quede corto pues no
quería pasar por encima de las palometas y asustarlas.
Las palometas comenzaron a moverse y nosotros a seguirlas
para intentar otro tiro que no pudo ser, así que
nos dirigimos a otra escuela cercana de palometas. El mismo
esfuerzo, la misma lenta aproximación y la embarcación
que giraba para permitir un buen casteo. Lance un par de
tiros y al tercero, en cuanto la mosca cayo al agua y la
comenzaba a recoger con movimientos lentos e irregulares,
tratando de imitar al cangrejo que nada en el mar, una palometa
giró y se dirigió a la mosca para seguirla.
Por supuesto que yo estaba nervioso pues ¡no es nada
fácil pescarlas! En unos segundos sentí como
tomaba la mosca por la tensión de la línea
y clavé un par de veces hasta sentir que el pescado
estaba clavado. Cuando se sintió enganchado arremetió
con una corrida que me sacó unas 80 ó 90 yardas
de línea y backing y luego se plantó. Demoré
unos 15 minutos en acercarla y tomarla de la cola. Era un
bonito permit de ¡10 libras! Luego de sacarle unas
cuantas fotos y devolver el pescado al mar, una vez revisada
la línea, los nudos y el anzuelo, continuamos buscando
otra escuela.
Ya eran las 9:30 AM y habíamos intentado con varias
palometas que no tomaron, algunas porque no les gustó
la mosca, otras porque las escuelas se pusieron nerviosas
al escuchar nuestra embarcación, algunas se asustaron
sin que pudiésemos llegar a distancia de tiro, otras
se cruzaban con otros peces o con otras escuelas y se alejaban
nerviosas, hasta que logramos acercarnos a una escuela en
la que se veían una colas bastante grandes.
El mismo ritual, la lenta aproximación y el deseo
que no se asusten, la embarcación que el "Ruso"
acomodaba antes que comience mis casteos. Los primeros tiros
cortos para no espantar hasta que una palometa ¡toma
mi mosca! Cuando la siento trato de clavarla pero no puedo
porque la misma, en lugar de salir para otra dirección,
comenzó a moverse en dirección a la embarcación,
yo sentía que la tenía enganchada pero no
podía tensar la línea para clavarla bien y
cuando gira, siento que ¡se suelta! Que decepción,
nuevamente reviso la línea, los nudos y la mosca
(la misma con que había pescado el primer permit).
Seguimos a otra escuela que estaba bastante cerca nuestro,
ya eran las 10:00 AM y nos acercamos a la escuela que seguía
tranquila y en la cual también se veían colas
de palometas grandes. El "Ruso" pone la embarcación
en posición adecuada y yo lanzo un buen tiro, la
mosca cae al agua y comienzo a recoger suave primero, un
poco más rápido y veo como una palometa gira
en dirección a la mosca y baja su cabeza para tomarla.
Al sentir la tensión clavo un par de veces y siento
que la palometa ¡esta tomada! Arranca con una velocidad
impresionante y comienza a sacar línea, backing y
sigue sacando backing sin parar, comienzo a preocuparme
pensando que pasaría si se llevaba todo el backing.
Al final, luego de haber sacado más de 200 yardas
de backing, paró. A partir de entonces comenzó
un delicado y largo proceso para pescar esa palometa que
me demando una hora y diez minutos. Nunca presioné
más de lo razonable, cada vez que corría la
dejaba ir, cada vez que paraba trataba de recoger, no me
importaba si estaba allí toda la mañana o
el tiempo que sea, lo que quería era sacar esa palometa
y no era fácil. Cada tanto corría y sacaba
tanto backing como el que había logrado recuperar
para luego seguir nadando (sentía sus movimientos
en la línea y la punta de la caña) tal era
la fuerza de la palometa al tirar que lograba arrastrar
la embarcación de "Ruso" con los dos adentro.
La palometa nos hizo dar una vuelta en círculo tirando
de la línea. Al final, luego de mucha paciencia,
la pude acercar a la embarcación y cada vez que la
palometa veía nuestra sombra se asustaba y sacaba
metros y metros de una corrida. Ya agotada, luego de una
hora y diez minutos de lucha, la acerque al borde de la
embarcación para que el "Ruso" pudiera
tomarla por la cola. Cuándo la sacó del agua
ninguno de los dos podía creer el tamaño de
esa palometa, ¡muy grande! era grande en serio. Le
sacamos el anzuelo que estaba bien clavado, tomamos varias
fotos y la pesamos con el Boga Grip: ¡21 libras! El
"Ruso" estaba eufórico y ¡yo también!
Después de tomarle al "Ruso" unas fotos
con la palometa, la coloqué suavemente en el agua,
la mantuve por minutos para reavivarla y con un fuerte sacudón
de su cola se puso en movimiento otra vez. Vimos como se
alejaba nadando entre las algas para retomar su libertad.
Para completar el día el "Ruso" me propuso
ir a buscar un bonefish y luego un baby tarpon (Sábalo
chico) para ver si podía hacer un Grand Slam. La
verdad es que yo estaba realizado pero la idea me gustó
y comenzamos a buscar bones.
Solo vimos uno que pasaba a distancia y no le pude tirar.
Como se hacía tarde fuimos a buscar baby tarpon a
diferentes caños (desembocaduras de pequeños
ríos o zonas de aguas muy calmas y mangle). Vimos
algunos baby tarpon a distancia de tiro que no quisieron
tomar las diferentes moscas que le presentaba. Al final,
luego de un día único, resolvimos regresar
a casa.
El Segundo Día: Por el Tarpon (Sábalo)
El segundo día estaba un poco más ventoso
y según información de "Ruso" el
clima iría a cambiar, por lo tanto el destino sería
la costa sur de la isla en busca de baby tarpon y róbalos
(Snook). Prepare mi equipo para baby tarpon, una caña
SAGE RPLXi nº 10, con un reel modelo Billy Pate "Bonefish"
antireverse, línea de flote y leader bimini-twist
de 16 libras. Las moscas streamers de diferente tipo, seaducers,
cockroach, etc. Encontramos algunos grupos de baby tarpon
en diferentes caños y otras zonas cerca de canales
de conexión entre la parte norte y sur de la isla.
Algunos baby tarpon tomaron las moscas pero estaban poco
activos y como desinteresados (según el "Ruso"
podía deberse al cambio de clima que se aproximaba).
En total pude clavar cinco baby tarpon y sacar solo uno
de unas 10 libras de peso (foto y al agua), los otros, luego
de varios saltos, lograban desprenderse del anzuelo a pesar
que cada vez que podía los clavaba con bastante energía.
Vimos algunos róbalos pequeños a los que no
valía la pena tirarles. Siendo las 2:00 PM resolvimos
regresar. Por la tarde el "Ruso" me llevo a visitar
algunas posadas y hotelitos muy bien puestos, pues me interesaba
tener una idea de los mismos.
El Tercer Día: La lluvia de Tarpon
(Sábalo)
El
tercer día, que era el último y yo debía
volver a Cancún por la tarde, amaneció
muy nublado y con viento del norte (el de las tormentas
en esa zona). "Ruso" me paso a buscar a
las 6:00 AM y salimos con la idea de pescar no demasiado
lejos pues se veía el cielo muy cargado y con
señales de lluvia en el horizonte. Nos internamos
en un par de caños, llenos de mosquitos y nada
de baby tarpon, volvimos a lugares donde habíamos
visto tarpones el día anterior y vimos a un
par de ellos bajo unos mangles y nos sorprendió,
también ellos se sorprendieron, se asustaron
y se fueron sin que pudiese hacer un tiro. Comenzó
a llover con intensidad y no paraba, pero como aun
era temprano resolvimos hacer un par de nuevas incursiones
en caños cercanos. El "Ruso" estaba
palanqueando la embarcación saliendo de un
caño y yo estaba atento en la proa de la embarcación
caña en mano a ver si veía algún
rolido de tarpon. Habíamos hecho unas 200 yardas
en un caño cerrado y con mangles altos, vi
un rolido y luego "Ruso" otro, así
que en medio de una lluvia torrencial nos acercamos
y descubrimos que bajo los mangles los tarpones se
estaban haciendo una fiesta, coletazos, rolidos y
coletazos se veían por todas partes en esa
entrada al caño de altos mangles. El "Ruso"
acomodó la embarcación de tal manera
que me permitiera castear con el menor riesgo de enganche
posible y no alterar el frenesí de los tarpones.
Al principio no sabia para donde castear porque los
tarpones estaban en todas partes, pero luego comencé
a hacer un barrido que resulto con más de veinte
(o treinta) clavadas, con los baby tarpon que arremetían
cada vez que la mosca caía al agua y comenzaba
a recoger. |
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Estaban tan activos que cada vez que los clavaba daban
unos saltos impresionantes y por eso muchos de ellos lograron
desprenderse de los anzuelos. Al final saque cinco baby
tarpon de entre 4 y 8 libras que lamentablemente no pude
fotografiar porque estaba lloviendo a mares. Eran las 11:00
AM y estábamos tan empapados por lo que dimos por
finalizada la jornada de pesca, a pesar que los baby tarpon
continuaban ahí rolando y rolando delante nuestro.
El "Ruso" me llevo con su embarcación
directo a Chiquilá donde nos despedimos, un tricitaxi
me llevo a un hotelito que parecía sacado de una
novela de García Márquez en Cien Años
de Soledad, y donde me pude dar una ducha de agua caliente.
El sol, entre las nubes comenzó a brillar, y mientras
esperaba al taxi que había contratado para regresar
a Cancún, encendí un habano Montecristo nº
3 y lo fumé lentamente recordando todas las vivencias
que había tenido en Holbox. De esos tres días,
y de muchas pequeñas anécdotas del lugar,
la pesca y su gente.
Holbox es un nuevo destino de pesca a tener en cuenta,
sobre todo para quienes aman la naturaleza, los lugares
simples y la pesca de los "silver king" (tarpones)
y quieran buscar ¡algún record de palometa!
Nota del Editor: Como bien
aclara el autor, la Isla de Holbox es un destino donde mayormente
se pesca sábalo y róbalo, entre otras especies.
Sin embargo, a cerca de una hora de navegación al
sur de Holbox y al norte de Cancún (entre Cancún
y Holbox específicamente). Se puede acceder a los
bajos de la zona de Cabo Catoche, que incluyen puntos de
pesca como: Isla Blanca, Cayo Ratón, y sistemas lagunares
como Boca Iglesias, Boca Nueva, El Limbo, etc. Esta zona
cuenta con un buen número de escuelas de palometa
(Permit), de macabi (Bonefish), sábalo (Tarpon) y
róbalo (Snook), en ciertos meses del año.
Lo que la hace un territorio perfecto para la búsqueda
del Grand Slam.
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